Tiny Habits es un método creado por el científico del comportamiento BJ Fogg sobre una premisa contraintuitiva: para construir un hábito duradero, hazlo tan pequeño que parezca casi demasiado fácil. En vez de proponerte cincuenta flexiones, haces dos. En vez de meditar veinte minutos, tomas una respiración tranquila. Lo importante no es el tamaño de la acción, sino su fiabilidad: una conducta que puedes hacer incluso en tu peor día, el más ocupado y con menos energía, es la que sobrevive. El método de Fogg se apoya en tres movimientos. Primero, encoge la conducta a algo trivialmente alcanzable. Segundo, ánclala a una rutina existente, para que un momento estable de tu día se convierta en el recordatorio: después de servirme el café, leeré una página. Tercero, celebra de inmediato, porque una oleada genuina de emoción positiva es lo que fija la conducta. Cuando la versión diminuta es automática, crece sola, porque empezar es la parte difícil y ya la has eliminado. El método de la cadena es un hogar natural para este enfoque. Como un eslabón cuenta mientras hayas aparecido, incluso la versión de dos minutos de tu hábito forja un eslabón y mantiene viva la cadena: se te premia por la constancia, no por la intensidad, que es justo la conducta que Fogg dice reforzar primero.
Hábitos Diminutos
El método de BJ Fogg para crear hábitos empezando absurdamente pequeño, anclando la acción diminuta a una rutina existente y celebrando de inmediato, para que la conducta se fije y crezca sola.